
Incidentes en el estrecho de Ormuz
Es una obviedad decir que la guerra en Medio Oriente está afectando fuertemente el tráfico marítimo; en el momento en que se escriben estas líneas el asunto está pasando a mayores, puesto que hace un par de días se confirmó el ataque al barco Everglade portacontenedores de 15.300 Teus de capacidad, de propiedad de la naviera CMA CGM. El proyectil impactó y tuvo como consecuencia daño a contenedores, pero no hubo heridos ni incendio en la embarcación.
El barco, junto con otras cuatro naves y aprovechando una “ventana” operativa, intentó salir del Golfo Pérsico, lo que se vio entorpecido por un endurecimiento en la posición de Irán que impidió el éxito de la operación. También hay información de disparos en contra de un barco tanquero por parte de Irán, lo que es una evidencia irrefutable del nivel de inestabilidad que existe para los barcos que están en la región.
Irán ha señalado en las últimas horas que el Estrecho de Ormuz se ha cerrado y solamente algunos barcos podrán transitar, ello siempre y cuando paguen un peaje por concepto de seguridad y protección. Por otra parte, este verdadero congelamiento en el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz también incluye un bloqueo por parte de embarcaciones estadounidenses que afectan el tránsito relacionado con Irán.
Existen más de 100 barcos atrapados en el Golfo Pérsico y además se han producido varios servicios marítimos suspendidos o desviados. Esta situación, que se ha alargado en forma peligrosa, está provocando grandes perjuicios a las navieras y no se ve a corto plazo que se encamine una solución que perdure en el tiempo.
Asimismo, el alza en el precio del petróleo conllevará un incremento en las tarifas de los fletes marítimos y las expectativas de normalización del tráfico en el Medio Oriente se ven lejanas.


