Bastante entrampada se encuentra la tramitación en el Congreso del proyecto de ley denominado "Cumplimiento de las Obligaciones Tributarias dentro del Pacto por el Crecimiento Económico, el Progreso Social y la Responsabilidad Fiscal".
Naturalmente, la voz cantante la lleva el ámbito tributario y concentra mayoritariamente el interés de los parlamentarios, el Gobierno y las partes interesadas. Sin embargo, el proyecto incluye modificaciones a la Ordenanza de Aduanas, las que se focalizan preferentemente en materias relacionadas con el área sancionatoria, aumentando en forma incomprensible las multas, duplicándolas en algunos casos y creando nuevas figuras punibles. Esta situación tiene bastante desconcertados a los usuarios de comercio exterior.
En un par de informativos anteriores (Nº 310) abordamos en detalle los principales cambios y entregamos nuestro punto de vista respecto de la inconveniencia de que esta desafortunada iniciativa legal prospere. Es efectivo que hay algunas propuestas que son positivas, como el aumento de algunos plazos para presentar recursos. También hay que valorar la iniciativa en cuanto a suspender el plazo para recurrir a los Tribunales Tributarios y Aduaneros (TTA) cuando se encuentre pendiente de respuesta una reposición administrativa.
Cuando se escriben estas líneas, la tramitación legislativa ya salió de la Cámara de Diputados y se encuentra actualmente en el Senado, habiéndose aprobado por la Comisión de Hacienda algunas indicaciones. Cabe precisar que estas apuntan en el sentido correcto y desestiman varias iniciativas originales relacionadas con el aumento exponencial de multas y plazos de prescripción.
Sin embargo, inexplicablemente se han suprimido algunos puntos que eran favorables para los usuarios, como el aumento de plazos para interponer la reposición administrativa.
Ahora corresponde a la Sala del Senado votar las indicaciones y, en caso de aprobarse, el proyecto pasaría a una comisión mixta con la Cámara de Diputados.
Es de esperar que la evidente supremacía que tiene el foco tributario no postergue u omita la discusión de los temas aduaneros, ya que estos afectarán sensiblemente la operatoria aduanera, haciendo más oneroso el comercio exterior y perjudicando a un sector muy relevante que es vital en la economía chilena.
Edmundo Browne