EDICIÓN NÚMERO 320, ABRIL 2025

En varias oportunidades nos hemos referido al proceso del canje del Conocimiento de Embarque (B/L), trámite que comprende un intercambio del contrato de transporte marítimo original por uno que debe ser modificado por la naviera o embarcador, ello previo a un pago respectivo. Fue el año 2005 que el Director de Aduanas de esa época introdujo modificaciones obligando a las agencias aduaneras –como requisito para el retiro de la carga del puerto– a hacer esta gestión, que si bien tenía fundamentos en cuanto a dar mayor protección a los dueños de la carga ante eventuales ilícitos o fraudes, trajo consigo mayor burocracia y costos adicionales, ralentizando el proceso de importación.

Ha pasado bastante tiempo y este canje se ha ido modernizando, sin embargo, todavía los tiempos en que las navieras y embarcadores disponen de los manifiestos para efectuar este intercambio son bastante breves y en muchos casos ponen en riesgo el poder operar con la tramitación aduanera anticipada. En la práctica, la factibilidad de poder efectuar el canje del B/L es de aproximadamente 5 días antes de la llegada de la nave a puerto, lo que lleva consigo trabajar bajo presión, puesto que además de este canje existen otros trámites que deben realizarse antes del arribo del barco. Tal es el caso de la inscripción a la naviera de descarga directa, pago de la garantía del contenedor y otros, todo ello con plazos fatales, los que de no cumplirse la carga simplemente “cae a piso” y queda almacenada incurriéndose en costos adicionales cuantiosos que el importador a toda costa quiere evitar.

En la actualidad existen dos opciones, el canje por medios electrónicos y el canje manual, siendo esta última opción más engorrosa y lenta que la que se efectúa a través de una plataforma electrónica. También se da el caso con algunas navieras y embarcadores que cuando el B/L ha sido emitido en origen debe realizarse el trámite de canje en forma presencial, lo que a estas alturas está bastante obsoleto y es una demora que debería evitarse.

Una petición recurrente de los usuarios es que este canje del B/L pueda ser efectuado con mayor antelación a la llegada del barco de forma de contar con mayor holgura para la tramitación aduanera. Hoy en día y con la tecnología disponible, debería ser posible que los tiempos en que los embarcadores y navieras reciban los manifiestos desde el puerto de origen a lo menos un par de semanas antes del arribo de la nave a puerto chileno, sobre todo para los orígenes lejanos como es el caso de Asia.

No se entiende que todavía estemos tan ajustados de tiempo y debamos poner en riesgo el realizar una importación marítima en forma anticipada.

Lo curioso es que al parecer sí se pueden mejorar los tiempos en que se puede iniciar la gestión del canje del B/L y lo comprueba el hecho de que para las fiestas dieciocheras recién pasadas –que significaron 5 días corridos de días no hábiles– las navieras y embarcadores pudieron efectuar el canje con hasta 9 días de anticipación. Ello demuestra que es factible en la actualidad mejorar los tiempos con el consiguiente beneficio para toda la cadena logística, por lo que parecería ser que la ampliación del plazo para llevarlo a un mínimo de 10 días antes de la llegada del barco es cuestión más de voluntad que de otros inconvenientes, ya que existen los medios tecnológicos para mejorar el flujo de los manifiestos desde el puerto de origen.

En todo caso algunas navieras han estado anunciando el lanzamiento de nuevas herramientas tecnológicas que permitirán mejorar los tiempos y es de esperar que en los próximos meses otros actores del rubro se sumen a estas optimizaciones.

Edmundo Browne