Desarrollo de los puertos de la Zona Central

Desde hace un buen rato existen opiniones dispares respecto de la necesidad de ampliar los puertos de la zona central, ya que involucra inversiones cuantiosas y trámites y faenas que podrían conllevar más de una década.

Por una parte, la propuesta más ambiciosa es la ampliación del Puerto de San Antonio, que podría duplicar las actuales capacidades y que involucra inversiones por US$ 4.500 millones. Este proyecto, anunciado varias veces en los últimos años, cuenta con algunos detractores por motivos ambientales y otros que señalan que no se justifica un proyecto de esta envergadura, pues todas las proyecciones de crecimiento de transferencia portuaria no ameritan disponer de un puerto que no se utilizaría a plena capacidad sino hasta en 30 años más.

Por otra parte, está el caso del Espigón de Valparaíso, cuyos proyectos de ampliación han fracasado una y otra vez, reformulándose el alcance de la ampliación varias veces. En todo caso, el ámbito de las inversiones comenzó con US$ 600 millones y hay estudios de hasta US$ 900 millones. Aquí los problemas para concretar este proyecto pasaron por una fuerte resistencia de parte de la comunidad de Valparaíso, pues la construcción de una ampliación en el reducido espacio porteño ocasionaría trastornos viales de bastante consideración. Es una realidad que los espacios en Valparaíso son muy limitados y un proyecto de ampliación de envergadura afectaría el normal desenvolvimiento de la ciudad.

Con todo, existen opiniones en un sentido y otro e incluso algunos gremios portuarios y navieros han indicado que por los próximos años no se necesita una mayor capacidad, ya que los puertos de la zona central se encuentran con disponibilidad para transferir mayor cantidad de carga. Agregan que el comercio exterior chileno se encuentra estancado y los altísimos retornos de exportación y superávit comercial obedecen principalmente al altísimo precio del cobre.

Otras opiniones señalan, asimismo, que desarrollar un proyecto en Valparaíso representa una quinta parte de la inversión en San Antonio y de prosperar un proyecto de ampliación, atendidas las necesidades para los próximos años, parecería como lo más razonable impulsar el proyecto por el antiguo puerto.

Cuando se escribían estas líneas, la Empresa Portuaria San Antonio (EPSA) emitió un comunicado en que el Directorio tomó la decisión de dejar sin efecto la principal licitación del proyecto portuario de San Antonio. Esta resolución tiene vinculación con el proceso destinado a adjudicar obras conexas por montos que ascienden a aproximadamente US$ 1.950 millones, que comprendía la construcción de un molo de abrigo de casi cuatro kilómetros y faenas complementarias.

La idea detrás de la decisión de EPSA es reformular y estudiar la planificación de las próximas etapas. En todo caso, la entidad portuaria estatal señaló que no se trata de restarle priorización al proyecto y tampoco un cambio en el diseño del desarrollo del puerto, sino que se reestudiará la estrategia de contratación.

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